Junto con nuestros clientes desarrollamos y concretamos la estrategia de la transacción. A la hora de vender una empresa se puede considerar una subasta abierta, una subasta oculta o un enfoque anónimo de compradores "naturales".

De este modo, garantizamos la confidencialidad de la intención de venta y evitamos que los clientes y el proveedor se enteren de la intención de venta antes de tiempo. Al desarrollar el proceso adecuado, tenemos especialmente en cuenta las peticiones e ideas de nuestros clientes. La maximización del precio de venta a través de un fuerte concurso de ofertas o la rapidez deseada del proceso minimiza las tensiones de la empresa y del empresario.

Por otra parte, al adquirir una empresa, nos aseguramos de que el interés por la adquisición no se conozca prematuramente. Como parte de la consideración, también desarrollamos una estructura de transacción ideal desde una perspectiva económica y -en colaboración con un asesor fiscal- tributaria. Si es necesario, también apoyamos a nuestros clientes en el cierre de las brechas dentro de la organización o el equipo de gestión que pueden ocurrir como parte de una transacción corporativa, por ejemplo, por la renuncia de los miembros de la familia a través de la contratación activa.